"Los estudiantes son los más temerarios" Entrevista a Elena Poniatowska

 

Elena Poniatowska inauguró junto con la Federación de Estudiantes Universitarios la Cátedra Elena Poniatowska: Políticia y Sociedad. En ese marco es que Carlos Armando Esparza Rodríguez, estudiante de la licenciatura en Estudios  Políticos y de Gobierno, tuvo la posibilidad de dialogar con ella minutos antes y pedirle sus opiniones sobre algunos aspectos de la libertad de expresión en México.

¿Cuáles cree usted que sean los rasgos más importantes para la libertad de expresión y cómo considera que ha sido su evolución en el proceso histórico de México?

Lo primero para la libertad de expresión es tener órganos, es decir periódicos, revistas, para quienes la libertad de expresión es irrestricta. Lo que ha sucedido en México es que muchos empresarios, para defender sus propios intereses, por ejemplo, dueños de carreteras o de prebendas especiales dentro del país tienen un periódico más para defender sus intereses. Eso sucedió por ejemplo con Novedades que vendían automóviles, entonces tenían que tener una muy buena relación con los secretarios de Estado, o también El Heraldo; eran periódicos que defendían sus intereses.

Cuando hay periódicos que funcionan como cooperativas, esa es una gran ayuda y además que su único interés sea, desde luego, la información y la dignificación de la información.

Si nos ponemos a revisar la historia en México, tenemos muchas fechas que recuerdan la muerte, tortura y desaparición de estudiantes. ¿Cuál cree usted que sea la razón de que en nuestro país se ataque a los estudiantes?

Los estudiantes son los más temerarios, no tienen nada que perder. No tienen su propia familia, entonces están dispuestos, porque finalmente no saben lo que es la muerte ni la desaparición.  Están dispuestos a darlo todo, son héroes, héroes en potencia, por eso tienen esas reacciones de decir: “yo me lanzo”; por eso los estudiantes se juegan la vida con mucho mayor facilidad.

Sucesos como Tlatelolco o el Halconazo nos demostraron que la represión de la libertad de expresión era propiciada por el gobierno; sin embargo, en la actualidad, ¿cree que aún sucede?

Claro, basta ver Ayotzinapa, que es lo más terrible, porque no sólo es un crimen, también es un crimen racista y un crimen contra los más pobres, los que no se defienden. Se dice que ahí se formaron Lucio Cabañas, Genaro Vázquez Rojas, se habla mucho de la guerrilla; es decir que es más fácil atacar a jóvenes así.

¿Qué tanto considera que ha aportado a la libertad de expresión la participación de intelectuales en los principales medios de comunicación o partidos políticos?

Creo que ahora podemos ver una participación muy grande de Juan Villoro, vemos también la participación muy exacta, muy grande, de Denisse Dresser, ya no se diga de todos los editorialistas, del periódico La Jornada que es un periódico de izquierda, en El Universal también hay denuncias e indignaciones.

Hay participación de jóvenes como cuando se felicitó mucho a los del movimiento #YoSoy132, a los que tuvieron la valentía de decir que ellos sí habían rechazado a Enrique Peña Nieto.

¿Cómo considera que debe de reaccionar el gremio periodístico ante las constantes agresiones que ha sufrido en los últimos tiempos?

Los periodistas lo que tienen que hacer finalmente es informar. Desde luego que todos somos humanos y es muy importante la capacidad de indignación que tenemos. Yo no creo mucho en eso de que hay que ser tan objetivo ¿cómo se puede ser objetivo? Todo mundo tiene sangre en las venas. 

¿Cuál es su opinión acerca de la autocensura que adoptan algunos periodistas?

En general siempre denuncian. Tenemos por ejemplo a Sergio González Ramírez que denunció todo lo que le hicieron en la frontera, en Ciudad Juárez y cómo lo lastimaron. Yo siento que los periodistas están ahora mismo denunciando.

La indignación ahora es muy general. Se sabía muy bien quienes eran los provocadores al llegar al zócalo. Pero los que marchan, todo fue a través del celular y las redes sociales. Todo eso fue a través de gente que se comprometió y fueron miles y miles que marcharon guiados de veras por la indignación de lo que estaban ellos viviendo que les parecía intolerable.

 

 

 

 

 

 

 

Carlos Armando Esparza Rodríguez

«Los estudiantes son los más temerarios, no tienen nada que perder. No tienen su propia familia, entonces están dispuestos, porque finalmente no saben lo que es la muerte ni la desaparición.  Están dispuestos a darlo todo, son héroes, héroes en potencia, por eso tienen esas reacciones de decir: “yo me lanzo”; por eso los estudiantes se juegan la vida con mucho mayor facilidad.»

 

Elena Poniatowska
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